¿Qué misteriosas fuerzas invisibles pueden mantener a las víctimas de abuso prisioneras en un doloroso y desgarrador silencio?¿Cuáles son las razones por las que las niñas agredidas sexualmente por su padre, abuelo, hermano mayor, profesor, entrenador, compañero u otra persona cercana, y en menor medida por desconocidos, no buscan ayuda, ni siquiera de su propia madre?
Margarita Ortiz-Tallo responde a estas y otras cuestiones en el siguiente artículo para IT Magazine.
