La experiencia de la mayoría del equipo como profesionales de la salud, nos había llevado a oír multitud de historias de abusos sexuales infantiles relatadas en terapia siendo ya personas adultas. Todos los relatos coincidían: habían guardado el secreto, habían sufrido un enorme dolor en soledad durante años y tenían la sensación de que podían tener la culpa.

Nuestro interés era aportar materiales creativos para la prevención psicológica del abuso sexual infantil. Que los niños y niñas actuales y las familias y profesorado pudieran tener recursos para que este tremendo delito no ocurriera tan fácilmente. Que los futuros profesionales de la psicología no tuvieran que enfrentarse a tantos relatos tan terribles sin poder hacer más que ayudar en el trauma.

Así surge, en primer lugar la adaptación de la obra de teatro «Corazonada» y posteriormente la elaboración de los dibujos animados «El Secreto de Ana».